miércoles, 29 de febrero de 2012

Desde mi primer Australia Day hasta el Primer día de clases

Uf tanto ha pasado en un mes que siento ha sido mucho tiempo en un solo parpadeo.

Australia Day. Es la fiesta nacional, todo se paraliza y la gente se vuelca a las calles. Lo típico son los BBQ (barbiquius in spanish, o “Barbies” en Australiano), y a decir verdad, mi primera BBQ fue una decepción. La organizaron los de Hospedaje o Alojamiento de la Universidad y yo imaginé: Uy carne asada, cebollitas, limón, chelas, salsa y tortilla pues no eso ya es mucho pedir, pero ps algo sustancioso y de variedad. Pero cuál va siendo mi triste sorpresa al descubrir que sólo fue salchichas asadas con cebolla con cerveza y pimienta y pan bimbo a especie de pan de hotdog. ¡Que trágica BBQ, de qué se trata oigan! Pero bueno, cada quien sus carnes asadas pues. Ese día también fuimos a Manly un rato, donde habíamos sido invitadas a una BBQ real que se canceló por las locuras climáticas (todos los australianos dicen que este verano es inusual, porque ha llovido cantidad y eso es raro para esta época, muy raro al parecer) y volvimos a la ciudad por la noche para ver los fuegos artificiales. Dicen que después del 31 de diciembre, son los mejores fuegos artificiales en Australia. Y sí, fueron espectaculares, pero no los vi bien porque nos tapaba un edificio media vista. Como sea, lo mucho o poco que se vio es impactante. Después repitieron unos pocos fuegos artificiales en fin de semana y aunque fue muy modesto en comparación con el 26 de enero, nunca deja de ser impactante.

El Mexican/Latin Power. En estas semanas he descubierto que tengo cierto imán que nos pertenece a todos los mexicanos: A donde vamos, encontramos a más y más paisanos y por las razones más azarosas. Por ejemplo, conocí a unos hermanos mexicanos porque me escucharon hablando por teléfono en español y estaban igual o más perdidos que yo al llegar a Australia. Creo que oír tu idioma es lo mismo a tomar caldo de pollo en día de lluvia: Siempre remite a casa y a los tuyos. Les ayudé a encontrar hospedaje y departamento y  fue como corresponder un karma. Parte simbólica de ese pago fue donarles el contacto electrico que me dio el Yankie del Mal antes de partir, mismo que le fue donado por otro amigo y ahora lo tienen los Hermanitos que llegaron como el borras a un lugar que es totalmente distinto y donde los primeros días es difícil encontrarle el ritmo. Ahorita ellos ya están instaladísimos, conocieron a más mexicanos y seguimos al pendiente, un poco como familia lejana pero familia al fin.

Creo que ese fue el inicio de mi rol como host en Australia, porque ahora tengo un trabajo como Resident Advisor (RA), una especie de enlace entre los que viven en los departamentos que renta la Universidad y la oficina de hospedaje.  Fue un trabajo que me llegó por parlanchina y por ser amigablemente mexicana, pues estaban buscando a alguien para el turno diurno y dos de mis vecinos, que también son RA me propusieron simultáneamente. Me sentí como la gringa del libro/película Comer-Rezar-Amar jaja, nomás que los votos de silencio me llegaron después, con una faringitis inesperada que se llevó casi toda mi voz durante el fin de semana. Fui al doctor y su mejor receta fue “No hables mas que lo indispensable”, ¡Nooo! -Pensé sin exclamar porque no producía sonido alguno- ¡Justo en mi primera semana de clases que mala pata, así no puedo seguir los consejos de mi papá (habla, participa, destaca, pregunta)! [chale]. Eso sin contar que yo sin hablar es como una aberración temporal [doble chale]. Pero ahí voy, ya voy recuperando la voz y hasta eso hablar poco sí ayuda a escucharme más, aunque yo no quiera.

Es increíble el empuje que tiene nuestro idioma por acá. Mucha gente lo habla o lo está estudiando. Pero también hay mucho desconocimiento y etiquetas sobre México y el español. Me han tocado comentarios como: Eres de México, ¿hablas mexicano? No Español. Ya, pero ¿y también mexicano, no, eso hablan allá? No español es el idioma oficial, aunque tenemos más de 20 lenguas indígenas, pero yo no hablo ninguna. Orale, que lista, o sea que hablas tres idiomas: Mexicano, Español e Inglés? Sí, ándale hablo tres idiomas (¡plop!) o mi favorito: Cómo te llamas. Ana Suarez (no digo Paola porque si en español me lo cambian, en inglés sería pesadilla) Wow, que sexy suena tu nombre, (¿te cae? podría ser Ana Godínez y seguir siendo sexy sólo porque se oye latino, ja). Y lo peor o más chistoso es que sí manejo lo que viene siendo el acentazo, tan así que hasta mi amiga Bintan me imita hablando jaja. Pero mejor eso a pasar desapercibida.

De nuevo, estoy sacándole provecho al español como unidad de trueque o intercambio. Este último trueque ha sido más provechoso que el pasado. Estoy yendo al gimnasio y por un error de horarios, me asignaron a un entrenador, Ash, cuya prometida es de Colombia. Cuando le dije que era de México y que “hablaba español” se emocionó mucho y me contó que su prometida es de Colombia, a lo que yo respondí  “oye, felicidades! Si quieres podemos practicar español” y zaz, que toma la palabra y de cuates me está haciendo rutinas personalizadas para fortalecer mis débiles bracitos tamaleros y para fortalecer (que ya me aclaró que desaparecer está cañón) mi abdomen.  Y este trueque sí va en serio, el fin de semana recibí un mensaje suyo diciéndome que ya tenía mi rutina y ahora siento el compromiso moral de ir más seguido y hablar más español.
Y bueno, ha sido también el mes de los halagos a la “Comida mexicana” a pesar de haber visto los nachos más deprimentes de mi vida en Canberra y probado molotes a 6 dlls y algo muy cercano a taco al pastor en la misma ciudad. Acá una foto de Canberra desde la torre Telstra: 



Hace poco cocinamos comida mexicana para los vecinos y amigos del Edificio. Hicimos tinga, molletes y arroz con leche. Eso último fue una venganaza de Moctezuma involuntaria y sin diarrea para mis amigos los chinos. Días antes fuimos al desfile del año lunar Chino y nos llevaron a comer “postre” una especie de raspado con tapioca, fruta, algo así como piloncillo líquido y ¡fríjoles! ¡De postre! Ay era tan raro tener un platón así que mi mente no asimilaba la idea y le soplaba a la cuchara antes de comérmelo sin poder coordinar que eso no era sopa caliente, sino raspado ¡Fue todo un acontecimiento para mí! Y creo que comer arroz con leche fue lo mismo para mis amigos chinos, porque ellos no comen arroz dulce, sino como guarnición jeje y aunque les gustó, se encontraban en la misma situación que yo con sus raspados jejeje. 


Otro día fui a cenar a un café/cantina mexicana y aunque muy cercano en algunas cosas, reafirmó mi impresión de que todo lo que lleva pico de gallo es “Mexicano”. Que si tostadas: pico de gallo, que si fajitas: pico de gallo, que si burritos, pico de gallo, que si nachos: pico de gallo, que si queso fundido: pico de gallo … y así: pico de gallo. Pero hace poco, le varié para la fiesta de Adil, flatmate de mi amiga Bintan y un gran amigo también, hice quesadillas con salsa más real (salsa roja con chile jalapeño) a sugerencia de Cho y quedó ¡buenísima! Así no se extraña tanto el sazón y todo el mundo se sorprendió con la salsa: Oye está riquísima, cómo se hace, es difícil? Lo mismo que la vez que cocinamos tinga porque además del sazón, el pollo deshebrado era novedad para muchos y sólo comerlo así les causa agrado. Me ha tocado conocer gente que dice: Oh yo me casaría con alguien de México sólo para comer nachos y burritos todo el tiempo … y eso que es la versión más chafa de nuestra comida, según los gringos …
    
Los nuevos hobbies y viajes. En otra ocasión que cambiamos los martes de cinebara por martes de salsa en un lugar que frecuentan tanto australianos como latinos, y por extraño que parezca, hay un chino que baila super bien y una australiana que baila tipo Jenifer Lopez en Baile Caliente, conocí a otro mexicano que me presentó más latinos y a un grupo de latinos e hispano/anglo parlantes mucho más grande y muy buena onda. Es padrísima la solidaridad y buena vibra latinoamericana. Lo bueno y malo es que casi siempre se habla español. Pero sin duda, es gente linda que se procura y cuida mutuamente. Con ellos he ido a Manly, una de las playas más conocidas y relajadas cerca a la ciudad y de ahí a un pasaje medio escondido por donde se llega a una cumbre desde donde se ve el mar, precioso (y aquí le piratíé una foto a Edmundo, el mexicano que baila salsa, para mostrarselos): 



Y a Jervis Bay, una bahía de ensueño. A Jervis Bay fuimos a acampar, como en los viejos buenos tiempos de la primeria, con tienda de campaña, sleeping, fogata y todo el show. La playa de Cave Beach (foto de Abi) es increíble y los canguros están a la vista y son hermosos. Nunca pensé verlos tan de cerca ni vivos! Creo que nunca había visto canguros, ahora que lo pienso… He aquí unas fotitos de Jervis Bay y Hyams beach, la playa con la arena más blanca del mundo. Desafortunadamente estaba lloviendo cuando fuimos a Hyams, pero igual la pasamos rebien.




Sigo en mis clases de natación con el afan de nadar sin cansarme tanto y poder hacer un triatlón antes de cumplir 30 años, como dije a los 25. La verdad admiro su dedicación a la técnica aunque yo me sienta como renacuajo atolondrado en el agua. Al parecer se me va un brazo chueco y mucho de lo que según yo era nadar, no lo es tan así. He estado haciendo muchas cosas al revés y hacer consciente el movimiento real es desafiante, me siento como lela, pero lo que sí es que ya aprendí que no se debe aguantar todo el aire lo más posible, sino que se saca de a poquitos para que al sacar la cabeza inhales y no pierdas tu tiempo en exhalar. Y pues ahí con la disciplina, todos los lunes y miércoles nado con una de mis vecinas, Jo, quien además canta super bonito y nos introdujo a las sesiones de jazz los Lunes en el World Bar. Es increíble, un karaoke de jazz y cancioens de la primera mitad del S XX para profesionales. Hay una señora que tiene más de 70, pero canta y toca la trompeta sin igual. Al verla yo sólo pensaba en que me encantaría encontrar un pasatiempo que me dure toda la vida y gozara cada vez que pueda hacerlo. La primera vez que fui, me sentí mal por ser tan poco talentosa. Pero la música, el ambiente y sobre todo, la pasión de quienes sí cantaban y tocaban, era para disfrutarse verdaderamente. Así que al final, renuncie a mis impulsos de querer estar en todo y reconocer que yo sí canto mal las rancheras y el jazz, así que me dediqué a disfrutar y admirar la pasión y gusto de los aficionados por su música. Para quienes me conocen poco, deben saber que aunque suena simple fue un logro grande para mi no hacer más que oir, disfrutar y no comparar. Por eso me gustó tanto el lunes de jazz. 

Pero acá también se cuecen habas y la perfección no existe, a pesar de sus noticieros tan lindos: Cuidado surfers, no se peleen por las olas; Se han visto algunos tiburones más o menos cerca de la costa; los jóvenes de hoy fiestean demasiado y el peligro de los los trailers con exceso de velocidad. Sin embargo, hace como tres semanas fui a la ciudad con Abi y de regreso, el tren suspendió servicio de manera indefinida porque alguien se había aventado a las vías del tren en una estación cercana. Yo no podía de dejar de pensar en eso, en quién y por qué se tiro si Australia se ve tan tranquilo y en paz, quién es, no habrá alguien que lo extrañe, que lo quiera, no querrá a nadie, qué pasa por la mente de un suicida además de buscar a su modo la felicidad, qué clase de desesperación te lleva a saltar al tren. Todas esas incógnitas me apretaron el estomago y me mantuvieron como zombie trastornada. Hasta que llegó el baile y la vida cobró ritmo y color de nuevo. La tierra continuaba girando y todos esos cuestionamientos se convirtieron en motivos para sentir y disfrutar la vida.

Y llegó el primer día de clases ¡qué emoción! A veces no termino de creerlo. La que puso el énfasis en que esto está sucediendo fue mi Mamá. Cuando le mostré mi credencial de la Universidad tuvo el atinado y golpeador comentario de: Ya ves Pao, y hace seis meses soñabas y sufrias con este momento y ahora ya tienes tu credencial, ¡ya estás ahí!. Y sí, ya estoy acá, tomando clases, en un salón con gente de todos lugares, con temas y retos interesantes y desafiantes, con deseos enormes de aprender cosas nuevas, de poner mi mente a prueba, de fortalecer mi disciplina, de exprimir al máximo Australia y de aprovechar estos años para vacacionar mientras ñoñeo en serio.

Estoy en la Facultad de Ciencias, donde en el vestíbulo hay un oso disecado, el oso Frank:



Los profesores son muy relajados, nada de formalismos y muy abiertos. Conocí a otra mexicana haciendo un PhD sobre políticas públicas sobre agua en México y eso ha sido un paro. Me ayuda mucho con tips sobre la escuela, lugares para visitar y demás. Tiene un compañero de cubículo que se llama Rabí que siempre que voy me ofrece thé y tiene un mat en la oficina para tirarse cuando se harta de estar cansado. Hasta eso está padre de acá: hay posters donde señalan a los académicos como estirarse cada cierto tiempo para no entumirse y dan servicios de consultoría para tener un espacio de trabajo más ergonómico gratis (ah quién fuera primer mundo...).

Mi primera clase fue de Ciencias ambientales y estoy feliz. No sé si es la fase idílica de iniciar la maestría, pero no parece tan difícil como lo recordaba. Mis profesores se definen como provocadores porque la ciencia consiste en desafiar y llenar brechas; no es absoluta y su única certeza es que sólo se acerca a la incertidumbre y de ahí parte de la problemática del manejo ambiental: Qué pesa más en una decisión, lo poquito que sabemos o lo cerca o lejos que estamos de la incertidumbre. Me gusta la clase porque está llena de dilemas y la idea es conocer sus fundamentos científicos y de ahí poder tomar decisiones, se trata de observar y preguntar. Me siento además orgullosa de ser mexicana porque entre mis primeras lecturas está un paper de Mario Molina, ¡Mario Molina, nobel mexicano (aunque desperdiciado en el país)! Quién dijo que no somos unos chingones.

¡Esto ya está sucediendo, ya estoy en clases! 



Y cuando lo repito, tengo cientos de flashbacks donde aparecen varios de ustedes en episodios cómico-melodramáticos: Desde la mudanza de Cho y mi desafio a la Matrix con el pasón involuntario que me metí al limpiar el baño, hasta la inspiración y compromiso de ver a toda mi familia aprovechando un pretexto para juntarnos antes de partir; sin olvidar las enseñanzas y compañía de muchos de ustedes, de la alegre creatividad de Pibi, mi confidente favorita, de mi Prima Lau y su valentía por siempre salir del circulito de confort, de Kara y Lesla y el orgullo de dedicarle cuerpo y alma a lo que se ama, de Ivanis y su enorme sentido de lealtad y trabajo, de Alita y sus “chocoaventuras” que más bien clasifican como momentos Dolce Vita in la Fontana de Trevi, de Sam Sam y los debrayes messnegeseros, de Fabián y Gaby y la importancia de esperar el momento, de Rod y la Sis y de no alejarnos por nuestras maneras de ver el mundo sino acercarnos más, de Rubén y Raúl y su calidez antes y durante los Panamericanos, de Kaaarlaaa y su enjundia para sacar la casta donde sea, de Jimena y su corazón abierto y palpitante, de Cels y su nobleza infinita para transformar vidas, de la determinación de la best, de Rai y su dedicación por arreglar sus bolsas que uso como maletas, de mi Comais Lau y sus porras y consejos por el posgrado, de Julián y sus múltiples reclamos por mi ingrata amistad, de los debrayes sobre la vida y la filosofía en el Vips con ElElías, Kikekong y Co., pero nunca por nuestra falta de estima y cariño, de Karla Betsabé Chabelas y las añoranzas y carcajadas de María de todos los ángeles, de las platicas con Juanito Escarcha tras las consultas del despiadado y atinado Dr W, de mis hermanos de la UNAM por enseñarme a bailar a ser idealista y luchar sin prejuicios, de mis compañeritos de la chamba y el humor ácido que sólo el burócrata desarrolla, del buen Leo donde sea que este y su frase pocha de Coldplay, de Colín (Rodrigo) y los aros de nubes alrededor de la luna, del Yankie del Mal y toda su familia llamándome Roja y no Ana, y sobre todo de mis abuelos y su valentía y compromiso por vivir sin temor y disfrutando la vida para ellos y por nosotros, y de mis papás quienes siguen asumiendo retos aunque sean tecnológicos para mantenernos cerca mientras decido volar al otro lado del mar, y de tantos otros que ahorita se me amontonan y no puedo terminar de concretar.

Cuando estaba en Jervis bay pensaba, hipnotizada por un cielo casi tan impactante como el que se tapiza de estrellas en La Casita, en lo padre que sería despertar al día siguiente en otro lugar con el recuerdo de un sueño tan real y magnifico como estar justo en Cave beach. Hoy creo que no es necesario, que estar aquí ahora es despertar, es realidad. ¡Qué increíble, no! ¿Les ha pasado? Supongo que a varios de quienes mencionaré en el siguiente epílogo sí.

Epílogo. La parte fea, pero no por eso triste de realizar este sueño y reto, es no estar presente en algunos momentos. Sin embargo, quiero aprovechar para reconocer, felicitar y agradecer a algunos que hicieron de este mes un mes lleno de motivos de orgullo. Felicidades a la Kara, quien ya terminó un capítulo de su investigación; Felicidades a mi primo Manuel por su Maestría, a Kaarlaa por su puesto, a Samuel y Aline quienes se comprometieron, A Julián quien ya es un Señor ante el registro civil, A Tere y Ernesto por ser oficialmente marido y mujer, a mis papás ¡por su 29 aniversario!, A la Chiva por su primer certificado de Alemán, A Lesla por el examen de residencia, a Nacho por la nueva chamba y por adelanto: felicidades a Ton quien va a tomar un paso grande y valiente el próximo martes. Te quiero mucho cara de puerco y eres mi adoración junto con Titina, acuérdate.

A todos gracias por compartir y por mantenerme presente.

2 comentarios:

  1. Ana Pao, al leer todas y cada una de tus palabras, no puedo mas que sentirme totalmente identificada y verme a mí misma tiempo atrás en las mismas circunstancias y con los mismos aprendizajes... Estar lejos es un gran reto y sin embargo el vivirlo intensamente cada día hace que las cosas sean parte de una increíble realidad llena de vivencias y de anécdotas que son incomparables y realmente difícil describir en palabras...

    Te puedo decir que todos los días te seguirás sorprendiendo por lo que éste país puede otorgarte y sobre todo por lo que te va a dejar como persona y ser humano!!!

    Por todo lo demás sigue gozando, que sólo se vive una vez.

    Espero que nos podamos ver pronto y poder compartir un capítulo dentro de nuestras aventras.

    Un abrazo con todo cariño!!
    Arelí :)

    PD. Tooooooodos los BBQ's acaban siendo con salchichas en pan bimbo!!! Jajajaja

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  2. Hey Ana,

    Finally got the time to read your blog and it is the most beautiful thing I've read in a long time. You have an amazing poetic style of writing that I would love to read more of. Me gusta! :P

    See you for swimming on Wednesday!

    xxx

    Jo

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